23 jul 2012

Pasó la tormenta.

Me estoy durmiendo y se me parte la cabeza, pero no quería dejar de compartir las buenas nuevas. Siendo hoy el tercer día que Nono no veía a su otra familia, empezó a aullar de tristeza y rayar las puertas. Sólo se calmaba cuando alguien estaba al lado acariciándolo. Pero apenas quedaba solo, reiniciaba su triste concierto.

La situación me superó por completo. No había podido avanzar nada para la facultad, no dormía bien, me la pasaba pegada al Nono y encima el viejo no quería hacer pis en el patio y había que sacarlo cada tres horas. Arriba, mis perros ladraban como locos porque no podían bajar ni al patio, ni entrar a la  casa de abajo. Así que con el dolor en el alma, y después de haberme pasado dos días llorando y moqueando, decidí que la situación me superaba y que Nono tenía que ir a una guardería.

Llamé a la guardería de Mabel y me confirmó que tenía espacio. Al medio día lo solté a Nono para que fuera a la casa de la otra familia y lo echaran y no le abrieran la puerta. Cuando llamo a la una, para ver que hacía el viejo, les comenté que lo iba a poner en guardería porque la situación se había vuelto insostenible. No sólo por Nono, por mí, sino también por mi señor padre que me demandaba que lo sacara de la casa porque no aguantaba más los ladridos y llantos del pobre Nonito amor. Fue entonces que se conmovieron, y me dijeron que era una pena que pasara sus últimos días en guardería. No sabemos cuanto más va a vivir, y no podía ser que después de un año y medio de felicidad, todo se vuelva extraño para él. Así que lo entraron, pero me pidieron que lo busque más temprano y que lo lleve yo con correa cuando vaya, para que no raye la puerta.

Durmió toda la tarde, pobre viejo, estaba agotado de tantos ladridos y aullidos. Pero al final, Nonito amor obtuvo lo que quiso. Y volvió a pasar su tarde con sus perros amigos.


Este fin de semana, casi se me va el alma del cuerpo. Por suerte todo volvió a la normalidad para Nonito Amor.

Cambio - fuera

No hay comentarios: