20 jul 2012

La decisión

Decidir sobre la vida de un ser vivo es muy delicado. Sé que la solución que encontré va contra la voluntad de Nono, pero siendo yo la responsable de él, tengo que hacer lo que considero mejor.
Hablé con su veterinaria hoy y me dijo que le dé un ansiolitico para que esté más tranquilo en este proceso de cambio. El viejo tiene problemas cardíacos por lo que no es lo ideal que esté ladrando y llorando por mucho tiempo. Voy a tener que pasearlo mucho, para que gaste energía y esté más tranquilo.

Hablé con la mamá de esta chica que lo tenía en su casa durante todo el día y le dije que ya no lo voy a mandar más. Que al viejo no lo voy a regalar porque sería causar más daño que el que ya estamos causando. Quizás si llora mucho, me dijo la veterinaria que lo deje salir solo, y que cuando vaya para la casa de esta chica, que ellas no lo toquen, no lo miren, no lo hagan entrar. Él tiene que entender que en esa casa no puede estar más.

Voy a tratar por todos los medios de no llegar a ese punto, porque sé que es exponerlo a una situación que va a afectarlo. Pero también pienso que no es justo que el se quede acá sin entender por qué, y quedar yo como la bruja que no lo deja salir solo.

La verdad que desde varias perspectivas, es positivo que el viejo no salga por su cuenta. Estaba expuesto a accidentes, y hoy me enteré que están tirando comida envenenada por la zona. Así que voy a estar más tranquila si está en casa y sale sólo conmigo.

Ya está todo definido. No hay vuelta atrás. Y sí en algún momento lo quieren ver, no lo voy a permitir. Se tienen que abrir por completo para que el Nono se acostumbre a vivir acá. Sé que esto va a llevar tiempo, mi tiempo, y que va a implicar hacerme cargo de otro perro durante las veinticuatro horas del día. Pero bueno, estoy dispuesta a hacer el sacrificio.

Me arden los ojos... creo que me voy a acostar.

Feliz día del amigo!

Cambio - fuera

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