Y sí, busqué los estudios ayer a la mañana y fui al encuentro del traumatologo que me venía atendiendo. Sacó el informe del sobre, lo leyó y dijo:
-Tenés una hernia, te tiene que atender un neurólogo.
Escribió una derivación para que me atendiera la esposa del neurólogo que operó a mi mamá de la columna hace años. Sí, la manzana no cae lejos del árbol, dicen. Y las enfermedades degenerativas son hereditarias.
Así que marché con mi cuello recto y encima herniado, para encontrarme con la neuróloga. Eran las 9:10 am y no abrían hasta las 10. Volví a las 10:30 y esperé sentada hasta las 11:45, hora en la que finalmente me atendió. Para todo esto, ya tenía un dolor infumable en los hombros y cuello.
Las cosas que se ven en un centro neurológico son perturbadoras. Entró una madre con su chiquito de 12 años aproximadamente, que no caminaba solo al parecer. Piel y huesos, ojeras gigantes y su cuerpo sin fuerza, básicamente atraído hacia el suelo como bolsa de papas, o más bien como costal de huesos. Sí, esa descripción es más justa.
Yo estaba con mi cuello ortopédico, por lo que no puedo levantar ni agachar mucho la cabeza. Pero mientras esperaba, entró en mi campo visual una mancha azul que se deslizaba gateando por el suelo a gran velocidad. Hice fuerza para mirar al piso, y era el nene moviéndose de una manera que me recordó a las chiquitas de la película Mama, de Guillermo del Toro. Acá dejo el trailer por si alguien no la vio.
Lo que más miedo me dió fue cuando se puso de cuclillas y me daba la espalda. Tuve toda la sensación de que iba a girar la cabeza al mejor estilo Regan McNeil, e iba a largar un terrible vómito verde.
Entre llamadas telefónicas y consultas de colegas, la doctora me hizo un mini chequeo, con un martillito, dando golpecitos en los codos y muñecas. Miró mis estudios, me mostró la hernia y se quejó de que algunas imágenes no se veían bien.
"La presencia de esa hernia no justifica la contractura que veo en las placas, y no entiendo porqué estando la hernia en las cervicales, tenés tanto dolor en los hombros y brazos. Puede que haya un pedacito de disco alojado en otra parte, pero con esas imágenes poco nítidas no alcanzo a ver"
Entonces puso el cd en su computadora, para ver los estudios en formato digital, y claro, como justo pasaba una manada de rinocerontes meándome la cabeza, se le quedó sin batería la computadora.
Así que me pidió que le dejara el cd para verlo después, y que volviera hoy viernes a las 11 de la mañana, y ahí me iba a confirmar si pudo ver mejor los estudios. Si se ven igual de borrosos, adivinen que? Esto es algo así como la frutillita que decora una mega torta de mierda diarreica deslizándose sobre mi cabeza... "Si no se alcanza a ver, me cruzo a la clínica y le pido a los chicos que repitan la resonancia"
A este punto juro que quise girar la cabeza para ver si no había una cámara oculta o algo, pero como me estaba muriendo de dolor, no giré nada.
Tengo ganas de mandarlos a todos a la re puta, de llorar, gritar, patalear y arrancarme los pelos. Llevo días pasada de medicamento y durmiendo, porque no puedo hacer absolutamente nada sin contracturarme. No puedo sentarme a leer un puto libro, mirar una película, dibujar, jugar juegos, nada, porque tengo que cambiar de posición cada diez minutos. Escribir en el blog es una odisea. Creo que debería llamar a este episodio de mi vida "La Historia sin fin".
La buena noticia es, si no hay nada más que la hernia que detectaron, el tratamiento va a consistir en hacer sesiones de kinesia y evitar grandes esfuerzos; y aunque suene un poco patético, es una especie de consuelo ver que hay gente que se la pasa peor, como el nene endemoniado o el tipo que sufrió un infarto cerebral y va a tener que aprender a leer y escribir otra vez.
Sin más novedades hasta las 11 de hoy, me despido.
Cambio - fuera
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