17 mar 2010

María


Ayer se la llevaron a María, la perrita sobre la que conté en alguno de mis posts. Tenía un ojo enfermo, y después se le contagió el otro. Por suerte, con santa paciencia, le pude ir limpiando y ponerle gotas. Le mejoraron un montón.
Pasó varias semanas durmiendo en la entrada de mi casa y protagonizando aventuras por las noches. Callejera, pero no tanto. Le gustaba entrar a casa y dormir tranquila.
Ayer una vecina la llevó. El perrito del nieto se murió y el nene quedó desconsolado. Yo se que un clavo no saca a otro, pero por dios que la presencia de otro animal, achica ese espacio vacío que dejó el anterior.
Otra misión cumplida. Me siento feliz.

2 comentarios:

Juan Pablo dijo...

Que bueno que Maria consiguio hogar, me pone contento

Mente de Mar dijo...

Yo estoy re contenta porque no pensé que iba a ser fácil, y al final se adaptó re bien a su hogar, siendo que venía de la calle.
Las ultimas noticias son que duerme en la cama con el nenito y que él la ha bautizado "dulce maría".