
Salí al patio y caminé en círculos bajo la lluvia, sin principio ni final, sólo en círculos, mirando mis zapatos, como si las respuestas estuvieran en ellos.
En círculos, como mi mente que viajaba a una velocidad mayor.
Un impulso me gritaba desde algún lugar de mi corazón, o quizás de mi cerebro. ¿ De donde vienen los impulsos? - me pregunté sin hablar. "Que se yo, otro día ahondamos en el tema" - me respondió mi pensamiento.
Prendí un cigarrillo y aspiré profundamente. Sentí el humo entrando por mi garganta y, segundos después, mi cabeza disminuyendo la velocidad de las cosas pasando por mi mente. Me contuve.
Pensé en la lluvia, la mañana gris y ese último abrazo que se sintió eterno.
" Por qué no hacés lo que sentís"
Otro impulsó me arrestó y subí corriendo a mi pieza con el teléfono en la mano. Llamé mientras mi lado racional se preguntaba ¿Que estás haciendo?. "No sé, no importa, solamente se que tengo que hacerlo"
Otra vez la lluvia, la mañana gris y el abrazo bailaron en mi mente.
"Cómo en las películas"
- Las películas son películas - Me dictó la razón.
"Algunas están basadas en hechos reales" Remató otra voz que surgió de alguna parte de mi.
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