4 feb 2010

Peliculas



Me dieron ganas de hablar de algunas de las películas que he visto últimamente, empezando por las dos que vi el domingo pasado:

Caso 39: Es entretenida, pero bastante predecible. En el comienzo parece una clásica historia de maltrato y aunque estuvo original que pasaran de eso a un demonio que lee la mente, se fueron al carajo.

Saw VI: Cada vez que veo estas películas me asombra como todo está perfectamente encajado con lo que se mostró desde la primera hasta la última. Como si no hubieran dejado nada librado al azar. En Saw, cuando el doctor se serrucha el pie, me dio mucha impresión. Después de ver las seis, ya puedo decir que soy inmune a la sangre. Mi novio no podía creer que yo siguiera comiendo bizcochitos don satur mientras mares de plaquetas, plasma sanguíneo, glóbulos rojos y blancos, brotaban sin parar. Se viene una Séptima parte, puedo olerlo.

Whip it: La vi ayer por la tarde. A las 17:30 me enteré que era feriado, vivo en un raviol! Volviendo a la película, es entretenida, no tiene gran argumento, no es que sea malo, pero no es nada complejo. Igualmente me gustó. De hecho la recomiendo. Finalmente algo que no tiene que ver con el fin del mundo, que parece estar de moda.

Me gustan ese tipo de películas, pero es como que... ya agotaron el tema... Tenemos the day after tomorrow, independence day, knowing, the day earth stood still, 2012, Pandorum, y por lo que vi en los trailers, se vienen dos más: Book of Eli y the road. En fin, si sirve para crear conciencia, bienvenido sea.

Aprovecho para manifestar la desilusión causada por la segunda parte de halloween, dirigida por Rob Zombie.
Crecí viendo las películas de Carpenter. Para mi el cine de terror fue magneto desde una temprana edad. A los siete años vi por primera vez el exorcista. Después de mirar eso, ya nada realmente me asustó. Pero había algo sobre ver un tipo caminando con una cuchilla que me atrapaba. También seguí las películas de Freddy y las de Jason. Anteriormente, fui cautivada por el gran Hitchcock con su Psicosis y Los pájaros.
El Señor King también ocupó un importante lugar en mi vida con sus novelas. Estando en el colegio secundario, cambiaba la celestina, Marianela y EL Martín Fierro por sus libros... hay algo en su forma de describir las relaciones humanas en la infancia que es imán para mis ojos. Ejemplares impecables: The dreamcatcher, the body e It.
No puedo olvidarme de una tarde lluviosa de invierno. La estufa a Kerosene traía abrigo, creando una atmósfera mágica. Había una alfombra en el living, donde yo jugaba, mientras mi mamá y su mejor amiga tejían y fumaban mientras miraban una película. No voy a olvidar nunca como esa mujer joven y atractiva, de repente se convirtió en un cadáver putrefacto, en aquél baño de una habitación en el lujoso hotel. Jack Torrance estaba besando a esa aparición. The Shining (El resplandor) definitivamente me cautivó. Nunca tuve la oportunidad de leer el libro, pero se que King no quedó satisfecho con la adaptación de Kubrick.

Volviendo a Michael Myers... Pasaron años hasta que vi la película dirigida por Zombie. No puedo precisar la cantidad de veces que estuve parada frente a la caja en el vídeo club. Conociendo el historial del director, habiendo visto la casa de los mil cuerpos, no lograba decidirme a verla. Creo que Zombie es uno de los directores responsables de convertir el terror en algo vomitivo. No sangriento, sino que puramente vomitivo.
Fue a fines del año pasado que finalmente vi la primera parte de Halloween dirigida por él. Quedé encantada. Respetó la historia original, pero además, contó el comienzo. Explicó cuál fue el disparador de Myers, como comenzó todo, su infancia y su paso de niño conflictivo a asesino serial. Me atrapó y si tengo que ser franca, me atrevo a decir que superó al mismo Carpenter.
Entonces llegó la segunda parte y me encontré con una Laurie Strode digna de ser llamada por Eric Cartman "hippie de mierda". El pelo aparantemente grasoso, con aspecto sucio y una actitud rebelde que nada tiene que ver con la Laurie Strode de Carpenter. Agregamos la aparición de la esposa de Zombie como el espectro de una madre Emo Dark que va guiando a Michael Myers sabe dios porqué, a matar a su hermanita que sólo dios sabe como reconoció, cuando la última vez que la vio, era una beba de cuna. Pude pensarlo como algo que sucedía en la mente del asesino, pero cuando Laurie también la ve, fue el punto donde lisa y llanamente la cagó.
En síntesis, la segunda parte de Halloween representa todo lo que esperaba ver en la primera parte, siendo la razón por la que nunca estiré la mano para sacar la caja de los estantes.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Al fin una amante de veras del cine!
Viste Avatar? Me mató :D

Manco Cretino dijo...

Uuuuh!!! Ahora estoy algo alejado del terror, pero en el cine me gustó siempre "La Profecía". No recuerdo a que edad la vi, siendo muy chico, pero me quedaron escenas imborrables, como la de la ¿niñera? que se ahorca por Demian jejeje siendo tan purrete eso no me lo pude olvidar. Y a decir verdad, muchos años después compré el libro y mucho más me gustó!!! Esto me ha sucedido casi siempre, preferir el libro por encima de los films. En una época (cuando tenía mucho más tiempo) fui socio de la biblioteca de mi pueblo... ¡hasta que leí todos los libros de terror que había allí! jajaja Esto es cierto!
Aterrorizado... Manco Cretino

P.D.: a Zombie le doy todo mi aguante musicalmente (desde White Zombie) y en las ilustraciones. No lo conozco "directamente". Ja!

Mente de Mar dijo...

No, Jared, no la he visto todavía. He escuchado que la gracia es verla en 3D y que aparentemente va a ser una trilogía. La viste acá o te fuiste a santa fe?

Si señor Cretino, era la niñera, se tira del techo de la casa, durante el cumpleaños de Damien. Se hicieron tres películas. Las vio? La tercera cuando ya es adulto no me gustó. Y hace algunos años atrás se hizo una re-make protagonizada por Julia Stiles, como la madre y de niñera diabolica la ex de Allen, Mia Farrow. La verdad mucho no me gustó. No puedo dejar de imaginar a julia stiles bailando hip hop, el papel no le quedó.