
Camino con los perros por la vereda y siento que tocan bocina. No giro mi cabeza, no miro. Ignoro todo por completo.
Pasa el auto negro transportando al mismo idiota de la última vez. Pero esta vez, ya no realizó su mordaz crítica del horario que escojo para pasear mis perros. En esta oportunidad, utilizó una palabra jamás oída por mi,una palabra exquisita, extremadamente compleja y cuyo significado es sólo entendido por pocos, digna de ser pronunciada sólo por un brillante coeficiente intelectual.
-Boba!
Esto produjo un flash en mi cerebro y fui fugazmente transportada a mi infancia, trayendo a mi mente el recuerdo de esa compañerita de jardín de cinco que repetía cada dos segundos esa palabra.
-Boba, no seas boba. Ay que bobo!
Boba, bobo, boba
Y saben que pasa cuando uno repite con frecuencia una palabra? se transforma en un sonido sin sentido. Al repetir las palabras una y otra vez, en mi mente pierden la coherencia.
Al llegar a casa, busqué en un diccionario online para saber si esa palabra siquiera tenía la relevancia suficiente para ser incluida en el mataburro.
Ahí estaba:
bobo, ba: adj. De corto entendimiento, torpe. Muy cándido. En el teatro español antiguo, personaje que provocaba risa. Guar. y Méx. Pez de río, de piel negra, sin escamas, y carne blanca.
A ver quien me ilumina ahora.... que carajo tiene que ver esa palabra con pasear los perros a las seis de la mañana?
Quisiera poder adjetivarlo con una palabra tan inocente y vulgar como bobo, pero tristemente, estoy en presencia de un infradotado.
No soy cool como vos. Que pena, no?
2 comentarios:
Mar hay gente así de limitada.
Imaginá el auto negro estacionado, y tus perros meando las cubiertas..
no te sentís mejor? xD
me suena atractivo. Lástima que sólo uno levanta la pata=(
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