19 may 2013

Rescataditos

Varias cosas han pasado desde la última vez que escribí sobre mis rescatados en guardería. Tengo toda la sensación que, mientras más hacemos las proteccionistas, menos resultados se ven. Veo cada vez más perros maltratados, abandonados y lastimados. Cada vez más cachorros naciendo, a pesar de los cansadores esfuerzos que tantos grupos hacen para llevar adelante las castraciones masivas y gratuitas. Supongo que los resultados se verán en unos diez años. Pero ahora, en la actualidad, la situación es francamente alarmante. Entrar a facebook es una tortura. Cada vez hay más y más publicaciones, nuevos casos; es abrumador. Ya no sirve de nada compartir tantas publicaciones, porque es sólo poner al tanto a personas que están ayudando a decenas de animales y que no dan más abasto. Yo no doy abasto. En comparación con protectoras agrupadas, no es mucho lo que hago. Pero lo que observo es que éstas agrupaciones realizan más rescates de los que en realidad pueden. Y así terminan perros en guarderías, sin recibir el afecto y atención que necesitan. Se hacen cargo de mandar alimento y pagar el lugar, pero son muy pocos los casos que se toman el tiempo de efectivamente ir, pasearlos, llevarlos a los controles veterinarios, etc. Y a veces me pregunto, cuando el desenlace es triste, si no hubiera sido más humano seguir de largo, en lugar de sacarlos, darles las primeras atenciones y después simplemente dejar que no mejoren o no reciban la medicación y estudios que necesitan.
El 24 de diciembre, falleció una viejita de un paro cardíaco. Su rescatista jamás le hizo hacer los estudios que necesitaba y recibir medicación para su corazón. Así que esa noche, cuando la pirotecnia empezó, la perrita no lo resistió. Hay cerca de 50 perros en la guardería, por lo que estar al tanto de la situación de todos, cuando uno no los rescata, es muy difícil. Si tan sólo hubiera sabido lo que necesitaba, su situación hubiera sido diferente.
Mis rescataditos por suerte están bien. Tuvimos algunos problemas con otros perros que se escaparon, y primero atacaron a Negro y, dos semanas más tarde, a Rasti. Ambos necesitaron atención veterinaria y puntos. El descuido nos terminó saliendo cerca de $600. Por suerte con Marisol pudimos afrontar las gastos, y unos días más tarde, la rescatista del chicho que atacó a Rasti, se hizo cargo económicamente y nos devolvió el dinero que gastamos en ella.

Acá dejo las últimas fotos de Negro y Rasti; también de Braulio y Lobito, que no fueron rescates míos, pero con Marisol nos hacemos cargo de ellos, paseos, medicación, pipetas, etc, porque sus rescatistas no cuentan con el tiempo de visitarlos.

Rasti

Braulio

Negro bello

Lobito y Marisol

Hace unas semanas publicaron de forma gratuita, en Diario Uno, a Morena, la Rottweiler que también tengo a mi cargo. Hubo tres interesados en su adopción, pero el único que fue a conocerla, no tenía el espacio ni el tiempo, para cuidarla. Así que la More sigue esperando en guardería. Debido a su raza y su mala relación con otros animales, me preocupa mucho que muera en la guardería, sin conocer el calor de un hogar. Ya tiene unos 8 años, no creo que viva más de 4 años más. Me parte el alma la gorda, es puro amor. Cuando nos sentamos en el pasto, me empuja la mano con el hocico para que le haga mimos.

Morena y yo

Las buenas noticias son que recibí donaciones para ellos. Muchos retazos de telas, para hacerles abriguitos para el invierno (ya se los di a una modista que se ofreció a hacerlos de forma gratuita), y almohadones para los más viejitos. A una conocida le donaron lanas también y la estoy ayudando a tejer cuadraditos para hacerles mantitas para los chichos que lo necesiten, dentro y fuera de la guardería donde tengo a mis rescatados. Así que me estoy pasando varias horas cosiendo y tejiendo a mano.

donación


retazos de camisetas de tela para camisetas de fútbol para hacer fundas de almohadones y tejido para mantitas.

 También me donaron maderas y membrana, con los que pudimos arreglar la cuchita de Rasti, que se había roto el día que la atacó el perro.





Hace unas semanas hicimos una venta de sorrentinos caseros. Vendimos 52 planchas! Y con esa plata vamos a comprar la tela y mantitas que hagan falta! - La verdad estoy muy contenta con los logros resultados del esfuerzo y con las donaciones desinteresadas de personas, que la verdad, no me esperaba.
Cambio - fuera.




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