1 - Anoche lo vi mal; cansado, frustrado. Con un bloque de hielo entre medio, ¿cómo es que teniendo tanto en común, cada vez tenemos menos que ver?
2- Ayer al fin empecé con el lollypop. No tenía el flash correspondiente en la consola para correr el juego, el viernes me la devolvieron y recién ayer me colgué a jugarlo. Juego bizarro, presentación al mejor estilo pop art, una rubia que te dice que no mires debajo de su minifalda y que anda con la cabeza del novio como llaverito, después de salvarlo de convertirse en zombie. Me encantó. Jugabilidad poco compleja, algunos combos, pero en esencia se asemeja a la movilidad de Darksiders, GOW y Dante's inferno.
3- Salió un nuevo postrecito del cocinerito gordinflón, con 20% más de producto. ¿Me están cargando? ¿Se supone que me tengo que emocionar por dos cucharaditas más? Que pedorro. Jamás compro esas cosas porque me enferman los mini potecitos que no te llenan ni una muela.
Listo, terminé
Cambio - fuera
2 comentarios:
Jajjaaj ¡Es cierto! Encima esos postrecitos son ricos y nunca alcanzan. En casa estoy a la espectativa que alguno de los nenes lo abandone para comer el resto jaja (pero no se me da nunca).
jajajaja - yo no los compro directamente porque me enferman esas cosas en potes mezquinos! ¿Por que no hacen de cuarto, medio y un kilo? Ahí sí valdría la pena. Pero así como vienen, no, ni en pedo. Me hace acordar a la presentación de platos gourmet, con 2 cm de carne, una gota de salsa y una pobre lechuga decorativa. Que frustrante!
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