La verdad que va con incógnita porque todavía no defino mi postura sobre el tema. No estoy segura de que exista tal cosa, o sí? Pero a veces se desencadenan una serie de eventos que, además de hacer diferente tu día, te dejan pensando "no puedo tener tanta mala suerte". Y si la cadena de eventos incluye más de tres, entonces decir "estoy meado por una manada de rinocerontes" es lo más apropiado; otros, más optimistas, hablan de "desgracia con suerte". Supongo que eso es lo que me pasó a mi.
Salgo a la mañana, como siempre, un poco más tarde que lo normal. Lo primero que noto es que no hace nada de frío, lo que me extraña. Ayer, después de la lluvia, la temperatura bajó notablemente. Hoy, 6:10 am, no había una gota de viento, ni lluvia, ni frío. Fuera de eso, todo era normal. Mis perros me paseaban a mi, ladraban como endemoniados al ver gatos... en fín, lo de siempre.
Ya había pasado la mitad del trayecto cuando de forma brusca, una de mis piernas se undió en la vereda. El impulso que traía hizo que mi cuerpo siguiera avanzando, mientras mi pierna izquierda quedó trabada, y caí sobre mis manos y mis rodillas. Me senté como pude y las lágrimas empezaron a caer. No puedo explicar el dolor agudo que sentí. Ya de por sí tengo problemas en las rodillas porque no hago ejercicio, y ese golpe se sintió como fatality de mortal kombat. K.O!
Estuve sentada en la vereda por unos cinco minutos. Tres autos pasaron. Nadie paró, nadie preguntó nada. Ahora, más tranquila, no entiendo por qué me sorprendió la indiferencia. Estoy en Argentina, dónde nadie ve nada, nadie hace nada, más que meter la cabeza bajo tierra como avestruz.
Cuando logré pararme y caminar, me sentí aliviada. Pude haberme quebrado, quizás fue una desgracia con suerte. Pero lo cierto es que hay miles de factores que contribuyeron a que la fractura no fuera un hecho, siendo el más influyente, mi excesivo consumo de yogurt, queso y leche. Es por eso que tengo huesos fuertes. Así que tengo que dejar la suerte de lado, que no hubiera fractura fue más bien una consecuencia directa de mi buena alimentación.
El resto... pudo haber sido mala suerte... es decir, de todas las baldosas que hay en las veredas, que posibilidades hay de justo pisar las dos que justo no tienen relleno debajo? Cuantas personas caminan todos los días por ahí, y de todas esas personas, después de 4 años de hacer el mismo recorrido, justo, justo hoy, fui a pisar yo... pero también podría decir que las cosas simplemente pasan. Y hoy me pasó a mí.
Volví al lugar del hecho, para fotografiar el agujero que quedó. Yo calculo que tiene unos 20 cm de profundidad.



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