Caminaba con mis perros, en estado comatoso, como todas las mañanas. A veces, me despierto a mitad de trayecto, pero otras, llego a casa y todavía sigo con la conciencia ausente.
Con los ojos desenfocados veo a mi perro olfatear algo y levantar la pata. Entonces noto una especie de funda plástica, más bien blanda, de goma, que contenía algo rectangular adentro. Así que como escena de película, en cámara lenta, tironeo al perro para que no mee mi descubrimiento!
"Oia, qué es esto. Parece un celular pero..." (apreto el único botón que tenía a la vista y se activa la pantalla)
"mmmmnop.... no tiene iconitos en la pantalla, no es celular" (dios...)
Seguí mirando unos minutos más al mejor estilo gollum con su precioso anillo. Lo sequé en el jean, estaba todo mojado por el rocío. Llego a casa toda apurada para mirarlo más de cerca, lo saco de la funda y era completamente blanco, lo doy vuelta, y ahí estaba la famosa manzana acompañada del nombre Iphone.
"uhhhhh, el dueño/dueña se debe estar arrancando los pelos de la cabeza con un pinza de depilar más o menos"
Me desesperé, quería a toda costa acceder a una lista de números, alguien con quien hablar que conozca al dueño y devolverlo urgente. Pero no había caso, apretaba el único botón que parecía importante, y sólo se ejecutaba la pantalla, sin iconos, nada que apretar. Entonces vi como una barrita en la pantalla, apoyé el dedo y se deslizó. Mis ojos se agrandaron... "ahh, encima es táctil"
Como ya no sabía que hacer, busqué el manual en internet. Fijándome en imágenes, supe que era la tercera versión de Iphone. Leí, y leí, y leí... y no encontré la vuelta.
"Bueno, ya me van a llamar"
Dejé el celular en la cocina y ahí veo que sólo tenía 15% de baterías. Me quería morir. Que pasaba si se quedaba sin baterías y llamaban? Iba a pensar que le robaron el teléfono!
Eran como las 7 de la mañana... y recién después de las 12 sonó. Salí corriendo a atender...
Apretaba el botoncito de adelante y no pasaba nada! AY NO!!! que desesperación!
Vuelve a sonar y entonces, el cielo se apiadó de mi tecnologicamente analfabeta alma, y me hizo apoyar el dedo en la pantalla y deslizar la barrita y ... voilá!
- Hola... está (no alcancé a escuchar el nombre)
- Ay!, menos mal que llamás, mirá, no sé de quién es, pero encontré este celular tirado en el pasto y como no sé usarlo, no podía hacer nada para contactar a alguien que conociera al dueño.
El pibe medio se reía. Y se identificó como el dueño.
Vino enseguida a buscarlo. Vive a media cuadra con la novia y los conozco. Es más, estoy agendada en ese teléfono, porque la novia ofreció ayudarme varias veces con el perrito nono que estoy cuidando.
No saben el alivio que sentí cuando se lo llevó.
Yo por mi parte, me voy a tener que comprar un celular más moderno. Porque el mío es tan básico que ni radio tiene. Y yo estoy segura que si un día me asaltan, el chorro me va a regalar plata para que me compre algo un poquitín mejor.
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