Hace cuatro años atrás creí tener un día ideal. Un día para mí, haciendo esas cosas que, generalmente, no me detenía a hacer. A veces pienso que no debo quererme. Rara vez hago lo que realmente quiero. Siempre algo se antepone, siempre algo es más importante. Muchas veces actúo como si hacer lo que quiero fuera un gran premio. Un gran premio que solo llega después de haber hecho todo lo que se debía hacer. El problema es que, cuando ese momento para hacer lo que quiero finalmente llega, el tiempo en realidad se terminó. O quizás no, quizás es que vuelvo a anteponer algo más.
A veces, cuando intento explicarme que pasa, me gusta pensar que en realidad soy muy disciplinada. Que tengo un marcado sentido de la responsabilidad con mis cosas y para con otros. Pero que clase de responsabilidad es no ser considerado con uno mismo? Se supone que la felicidad de cada uno, es responsabilidad de uno. Y yo tengo una inevitable dificultad para hacerme feliz. Y, lejos de lo que muchas personas podrían pensar, tener lo que quiero, no es fuente de satisfacción. Por el contrario, me genera culpa.
Siempre algo más para agregar, una cosa más por limpiar, alguien más a quien recordar un horario, algo más que decir. Es un orden a cumplir, una estructura a respetar, de la cual tiendo a quedar fuera. No soy disciplinada, soy una jodida conmigo misma.
Aquel día que creí ideal, me levanté temprano y fui a comprarme ropa. Después de volver pasé un rato en la computadora hasta la hora del almuerzo. Después dormí una siesta y a la tarde, miré el señor de los anillos en mi habitación, con Dodó. A la noche salí.
Volví a casa con una horrible sensación de haber desperdiciado mi tiempo. El mayor de los problemas es que odio comprarme ropa y detesto salir. Así que, aunque pensé que estaba haciendo lo que quería para festejar el día en que llegué al mundo, en realidad no lo estaba haciendo, no del todo.
Cuatro años más tarde, decidí hacer las cosas diferente. Compré para hacer pizza, compré helado, me negué a tocar cualquier cosa involucrada con la facultad, miré New Moon con Marito Y Poli y ahora estoy actualizando mi blog. Las cosas salieron mejor. Todavía tengo que pulir el tema de la culpa.
La lluvia fue el mejor de los premios.
7 comentarios:
Este post te define.
Besos Mar, menos culpa, más vivir.
Te quiero, feliz cumple :D
=)Gracias nene! Yo también te quiero.
mmmmmm aun espero q elijas una cancion para retarme... jajaja
Bueno segun tu post vas mejorando.. mmmmmm cuantos caen ya??? yo estoy con la crisis... me queda poco para los 30.... sniffff y todavia no he visto un calamar gigante jajaja dicen q se debe ver antes de los 30 jajjaa
besossss
yo cumplí 31... y no vi el calamar gigante! estoy jodida y no lo sabía jaja=P hey, pero, no sé si te enteraste que encontraron adn de mamut! en cinco años, dicen, van a lograr traer al mundo a los mamut. Si no nos comen y si logran convivir con los humanos, supongo que el punto será ver uno antes de los 37... y ahí me van a faltar 3 para los 40... uff... que depresión
Hermanita! Hacia buen tiempo que no pasaba. Hemos andado con el tema de nuestra pequeña E, lo que me ausenta bastante.
"Be happy" reza la canción, o "Be Huggies" para vos que te rodeas de publicidad ja!
Garra che, que estamos en la gran dècada!!! Recordà siempre que los permisos y mimos personales no te "ahuecan", al contrario.
Es verdad, andabas desaparecido en acción, pero todo bien. Entiendo.
Yo estaba por ponerme a trabajar en la campaña política para el final de publicidad. Al final, inventé a la candidata =P Tenía pensado postularme yo, vio? Pero cuando buscando info leí como recomendación tener una biografía exitosa para ser candidato, me di cuenta que no podía.
Desertora y poco brillante, jamás finalizó ninguna de las carreras iniciadas a lo largo de su vida (y fueron muchas. No, de verdad, muchas!) Te imaginás una biografía así? jajaja
bueno, me voy por la sombra y cantando don't worry, be huggies jaja =) la parte del maldito silbido de esa canción siempre se me pega.
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