Anoche vi el segundo capítulo de Fear the walking dead. Necesitaba ver el segundo episodio para poder formar una opinión. Entiendo que los personajes y la historia están en pañales, pero algo falta. No me cautivó como lo hizo la serie original desde el inicio. Aún así, creo que vale la pena esperar un poco más porque el medio en el que se desarrolla la trama es indefinido, le falta condimento, aún está tibio, con fuertes rastros de lo que es la sociedad tal y cómo la conocemos, y apenas tiene una pizca del colapso que está por venir. Todo va a girar en torno a la evolución del caos y la forma en que los personajes se adapten a ese proceso.
Hay varios puntos a criticar de ésta segunda entrega. Ya conociendo que la amenaza es real, los protagonistas no logran organizarse. Desde el comienzo del capítulo, el objetivo es irse, escapar al desierto, y el relato termina sin que logren dicho objetivo. En su lugar, se dividen y atascan en distintas situaciones. Siendo menos comprensible la reacción de Maddy. Una madre preocupada por el síndrome de abstinencia de su hijo adicto, sale a buscar medicación desesperadamente, para así evitar que tenga un ataque. Sin embargo, lejos de cumplir con la misión y volver rápido, ella se pasea por toda la escuela, acompañando a un alumno a buscar comida, le devuelve un cuchillo que le había sacado antes (después de que suene el detector de metales en la entrada del colegio), un simple cuchillo tramontina, que el chico hubiera podido reemplazar con otro de su propia cocina. Pero no, volvió al establecimiento y le pidió que se lo regresara.
Ésta mujer no parece ser muy lúcida a la hora de ayudar a otros, realmente se tomó su tiempo para socorrer a su alumno, que estaba siendo atacado por el director, ahora convertido en zombie.
Cuando finalmente llega a su casa, después de pararse a contemplar el colegio y de llevar a su alumno a su casa, ya es de noche. Su hijo había sufrido una convulsión, pero no pareció preocuparse mucho al enterarse de esto, y Nick, el adicto, se muestra más interesado en tragarse las pastillas que trajo su mamá. Lo que no está mal, es un adicto y la verdad que el papel está muy bien hecho. Realmente es creíble y causa mucho rechazo, hasta bronca.
Cuando finalmente llega a su casa, después de pararse a contemplar el colegio y de llevar a su alumno a su casa, ya es de noche. Su hijo había sufrido una convulsión, pero no pareció preocuparse mucho al enterarse de esto, y Nick, el adicto, se muestra más interesado en tragarse las pastillas que trajo su mamá. Lo que no está mal, es un adicto y la verdad que el papel está muy bien hecho. Realmente es creíble y causa mucho rechazo, hasta bronca.
La pareja de Maddy, Travis, que también quería ir al desierto, en lugar de subirlos a todos a su camioneta, y después buscar a su ex mujer e hijo, se va solo. El hijo no estaba en la casa, sino que estaba paseando como por Disneylandia, en medio de un caos social. Cuando finalmente lo encuentran, no vuelven a buscar a Maddy y sus hijos, sino que se encierran en la peluquería de un personaje encarado por Rubén Blades, porque, supuestamente y aunque se ve un zombie cada mil habitantes, ya no era seguro estar en la calle.
Y como broche, para terminar, Maddy no sale a ayudar a su vecina, que está siendo atacada por UN solo "no muerto". Así que tenemos desorganización, prioridades dudosas y mucha falta de solidaridad.
Mientras miraba el capítulo, sentí que estaba en uno de esos sueños en los que querés correr o gritar, pero las piernas se mueven muy lentamente y las cuerdas vocales no te responden.
Cambio - fuera
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