17 may 2014

Sobre la charla de inicio de mes, el jefe, el negocio y las hijas.

Y entonces pasó, la calesita giró; Ahora estoy recaudando igual que mis compañeros, pero atiendo menos personas.
Sumando a las palabras del jefe, las palabras de la hija: "sos buena, sos divina, atendés bien, pero sos lenta; no servís para este tipo de trabajo", llego a la conclusión que cuando tus virtudes se convierten en defectos (paciencia y meticulosidad) no estás en el lugar correcto.

Ahora sí que me siento incómoda. No le veo el punto a seguir en un lugar donde lo que hago no sirve, no alcanza; jamás es suficiente. No tolero la idea de que me paguen y no estén conformes conmigo.

Termina el mes y todo termina. La puerta se cierra, pienso que no hay retorno.

Cambio - fuera

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