9 ago 2013

A un día de los cinco años

Me había dormido, como la mayoría de las noches, esperando. Me despertó el ladrido de mis perros, ni siquiera escuché golpes. Abrí la puerta y entró como de costumbre.
Yo estaba tan dormida que, después de saludar, me volví a sentar en el sillón y empecé a cabecear. Se me cerraban los ojos. Y fue cuando los volví a abrir que lo vi parado en la cocina, mirándome. Me puse en pie y fui al baño a lavarme la cara para despejarme, en mi mejor intento por retornar al mundo de los despiertos. Cuando volví ya estaba sentado con su celular en mano. Como siempre, no sé si jugando o enviando mensaje. No escuché el sonido del juego.

Inicié una conversación, con mi cerebro todavía desconectado, intentando encenderlo, con una dosis de nicotina. No me acuerdo que le pregunté, pero no me escuchó. Con los ojos clavados en el celular me pidió que repita la pregunta. Ni siquiera me miró, tenía los ojos imantados en la pantalla.

Cuando al fin me siento a su lado, observé su postura. Ojos fijos en la tele y los brazos cruzados. Le pregunté que le pasaba y comentó algo de un problema con la inscripción en AFIP, que estaba un poco preocupado. Pero yo sé que había algo más. Después de cinco años ya no tiene posibilidad de mentirme.

Volví a quedarme dormida después de comer una Rodesia y algunos flynn paff. Cuando me despertó ya eran cerca de las 2 am. Para cuando llegué a la cama, él ya se había dormido. A la mañana me desperté a las 6:30, saqué mis perros y cuando volví, ya estaba levantado. Salí a sacar la perra de mi mamá que vive en la casa de abajo y le dejé la otra llave de la puerta por si salía antes de que yo volviera. Pero me desocupé antes de que se fuera y nos cruzamos en la escalera que va al departamento. Me devolvió las llaves y algo en su mirada y en su beso de despedida me congeló. No terminé de subir las escaleras que se me empezaron a caer las lágrimas. Pasé toda la mañana llorando.

Algo me hizo "click" en esa mirada y en ese beso. Sentí que él no está nada bien conmigo; sentí que todo está muerto.

Cambio - fuera

3 comentarios:

Summer dijo...

Complicado, siempre complicado este asunto.. Plantate y hablalo! Go go go.

Mente de Mar dijo...

En realidad a veces siento que perdimos el norte; y no estamos yendo a ningún lado

Summer dijo...

Plantese y digale: o tomamos otro colectivo (separados), o compramos una brújula para seguir juntos.
No hay grises por estar acostumbrados. Vamos nena!