12 mar 2013

Nadie se vuelve frío casualmente

Día gris, y un título que lo acompaña. Me encontré con esta frase en una de esas publicaciones de facebook que, en el más pobre y superfluo de los contextos, aparecen gritando una cruda verdad: "Nadie se vuelve frío casualmente"; nada en esta vida es casual.
Es una cuestión de causa - efecto, siempre así lo creí, lo pensé. Somos producto de un pasado.
 A veces, la vida es fría, y te pinta en escala de grises los sentidos y el humor; te contagia los centígrados y te despoja del calor, de aquello que nos es querido, robando en un segundo, todo vestigio de color.

Las caídas, inevitables.
Ponerse de pie, una opción.
Aprender a desprenderse y seguir avanzando, una obligación.

Y mi mente sabe, no se olvida, que he estado más cerca del suelo que de tocar con las manos el cielo. Sé que mi indiferencia muchas veces molesta, pero nadie se vuelve frío casualmente. Estoy dispuesta a soltar y desprenderme fácilmente. Es que la vida me enseñó que nadie es indispensable; tampoco irreemplazable.

Insensible y distante, a veces. Aún así, por antagónico que suene, muchas cosas duelen.
Vengo de un entorno desprolijo, viciado. De un pasado gris, poco feliz. Y sin haber sido protagonista, soy heredera de los recuerdos, de sus consecuencias.

Mi abuelo y abuela maternos se fueron antes de que yo naciera. Él, un infarto; ella, una bala en la cabeza. Hubiera querido conocerlos, para entender mejor de donde viene mi mamá, a quien no puedo llamar "mamá". Y mientras muchas personas relacionan la palabra con amor y protección, mi mente evoca recuerdos de pastillas, psiquiatras, brotes psicóticos, infartos, meses de silencio y meses de agresividad. No lo merecía, vieja. Me jodiste la vida y me enfurece no poder culparte; estás enferma. Ni siquiera estás muy conectada con la realidad que te rodea. Después de felicitarme por recibirme, volvés a preguntarme cuando empiezo las clases.

Pero elijo dejar de revolver el pasado - Simplemente me contagié de este día gris, se tiñó mi mañana de una frase con fondo negro, una frase para pensar. Porque nada en esta vida es casual.
Porque nadie se vuelvo frío casualmente.

Cambio - fuera


2 comentarios:

Manco Cretino dijo...

Pucha...
Viste que siempre pongo una banda de sonido a los textos? Justamente cuando leía tu posteo, compenetrado, se fondo sonaba en el equipo "The Way It Was", de The Killers. Nada que ver pero, le da un toque a lo que lees.
Todos cargamos en nuestras mochilitas los condimentos de esta puta vida. Algunos salados, picantes, dulces, amargos... hay vidas que se pasan de condimento a veces. Pero "se come lo que hay en la mesa" dirían los viejos, a menos que quieras otro "menú" y decidas poner manos a la obra en ello.
Entiendo muchas de tus palabras, las traslado y solo me da por saludar con un abrazo distante pero cercano. Se entiende la contradicción.

Mente de Mar dijo...

Se entiende - Abrazo!