6 feb 2013
La mordida
Lunes a la noche, paseo nocturno con mis perros antes de la cena, como siempre. El cocker del vecino, también como siempre, en la vereda, suelto. Me quedé esperando a que lo entraran antes de cruzar la calle. Cuando veo que se acercaba a la cochera, cruzo con mis perros. Pero entonces el cocker "Varón" dio media vuelta y se vino corriendo y ladrando a dónde estaba yo con mis perros. Nunca antes se había acercado tanto, pero esta vez no se midió. Por más que dí un tirón para atrás de las correas de mis perros, no pude evitar que mi perro negro, "Moreno", lo mordiera de la oreja. Y ya no lo soltó.
Fue un momento horrible, un espanto. Como Moreno no lo soltaba, los dueños del cocker empezaron a patear a mi perro, también un policía le pegaba puñetazos en la cabeza. Se complicaba mucho separarlos porque el otro perro ni siquiera tenía puesto un collar. En un instante levanté la cabeza y me vi rodeada de muchas caras que ya ni recuerdo, todos parados, sin hacer nada. Pedí que trajeran un balde con agua, pero nadie escuchó. En mi desesperación metí mi mano entre los perros, y cuando mi perro finalmente lo suelta Varón, el cocker me muerde a mí. La única razón por la que no tengo una hilera de dientes marcados es porque es un perro viejo, que sólo tiene los colmillos gastados y deformados. Pero al mismo tiempo, son esas condiciones de los colmillos que hacen una mordida mucho más dolorosa. Al no tener filo, es mucha más fuerte la sensación cuando el colmillo desgarra la piel.
Después de separarlos, una de las hijas del dueño me gritó que le pusiera bozal a mi perro. Yo la miré sin poder creerlo. Ellos tienen el perro suelto en la vía pública, vino corriendo a atacar a mis perros, y la culpa era mía porque mi perro no tenía bozal? Le dije "tu perro no tiene que estar suelto" y entonces no me dijo más nada. A los pocos minutos vino el padre a pedirme disculpas, reconociendo que ellos eran responsables por lo que había pasado. Que yo tenía razón: el perro no tiene que estar suelto. Pero que me quedara tranquila, que su perro estaba vacunado. Todo bien. Cuando las personas me hablan bien, yo respondo bien. El problema es que el perro está suelto siempre, y no sólo molesta a otros vecinos porque orina y defeca por todos lados, porque se acerca corriendo cuando alguien pasea sus perros, sino que también come de la basura. Y minutos antes de que pasara todo, el perro estaba comiendo de la basura, y me enterró esos dientes en la mano.
Me fui a la clínica de acá cerca y me limpiaron bien la herida, también me inyectaron diclofenac, para evitar una mayor inflamación. A los pocos minutos me empezó a faltar el aire, me descompuse, y se me nubló la vista. Me tuve que quedar acostada un buen rato antes de poder pararme. Tengo un problema con mi sangre, con mis heridas. No importa si es un corte de tijera, cuchillo, trincheta o mordedura de un perro. Yo veo mi propia sangre y me descompongo. Pero no puedo llamarme impresionable. He juntado gatos reventados de la calle, para evitar que los autos los sigan pisando, y no se me ha movido un pelo. Pero cuando es mi sangre, me doy vuelta.
En la sala de espera estaba la mujer y las hijas del dueño de Varón. Ahí me pidieron disculpas por las patadas que le pegaron a mi perro, y la hija me pidió disculpas por lo que me dijo. Yo acepté las disculpas. Para mi nunca fue cuestión de ver quien tenía la culpa, lo que yo lamento es que quedó un perro golpeado y otro con la oreja lastimada.
Después de recibir esas curaciones, fui a la farmacia a comprar la vacuna antitetánica. Guarda con las heridas, que sale unos lindos $400. Si pueden evitar lastimarse, sus bolsillos lo van a agradecer. Dentro de un mes puedo repetirla, y ya quedaría protegida por 10 años. Creo que me conviene, ya que siempre estoy rodeada de perros.
Ayer lo llevé al veterinario a mi perro, y estaba dolorido, así que le aplicaron un analgésico. Se está portando extraño, supongo que mi decisión de ponerle bozal lo afectó. Pero no me voy a arriesgar a que se acerque otro perro y exponerlo a él a la misma situación. No quiero otro perro lastimado por mi perro tampoco.
Anoche empezó a orinarse encima. Hoy a la mañana estaba acostado en el patio y volvió a orinarse, y aunque veía el líquido que lo rodeaba, ni siquiera intentó pararse. Espero que con los días, vuelva a la normalidad.
Cambio - fuera

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