16 ene 2013

24 de diciembre: con la mierda a la policía

Con el paso de los años uno cambia. Hay muchas cosas que dejan de tener importancia, entre ellas, lo que la gente puede pensar. Ya casi pisando mis 33, no tengo miedos, ni vergüenza y puedo decir que he aprendido a vivir honrando mis convicciones. Que mis pensamientos, mis palabras y mi conducta se encuentran en armonía.
Dentro del proceso de aprendizaje, obviamente se encuentra la sabiduría de hablar menos y hacer más.
Cinco y media de la mañana, salgo a caminar con mis perros, como siempre. Ya saben, a veces me pasa que salgo con el pie izquierdo de casa y tengo la mala suerte de encontrarme con un idiota que tiene que cavar para encontrar su coeficiente intelectual. Justo salía de su casa, con una pinta que mejor no haberlo visto y empieza a entrar mientras me dice:

- Me supongo que tendrás bolsas para juntar la "mierda" de tus perros.
Me dí media vuelta. Le sonreí y empecé a sacudir las tres bolsitas llenas de caquitas de mis perritos, adelante de sus ojitos.
- Suponés bien, le respondí.
Empezó a cerrar la puerta, mientras decía un "menos mal, porque bla bla bla"
Termina de cerrar la puerta, y acá viene lo mejor. Desde atrás de la puerta cerrada, me empezó a gritar:

 ¿POR QUE NO LOS LLEVÁS A CAGAR A TU CASA, ESTA ES MI CASA?
A lo que le respondí:
  Yo estoy afuera de tu casa, la vereda no es tu casa, es pública.
El: Que mierda decís, pública una mierda, es mi casa!
Así que cordialmente lo invité a salir, para hablar cara a cara, agregando que a los gritos no solucionamos nada.
El: Yo no voy a salir nada, pajera.
Yo: Ah, bueno. Sos un ordinario.
El: Yo? ordinario? - Vos sos ordinaria!
(wtf!)
Yo: Ok, muy valiente lo tuyo.
Empecé a alejarme y entonces abre la puerta y me grita:
 - Y más vale que no te vuelva a ver por acá!
Di media vuelta y volví caminando rápido. Cuando me ve, nuevamente cierra la puerta.
Yo: ¿Qué me dijiste? - Salí y decímelo en la cara.
El: No, yo no salgo nada.

Bueno, que más da. La hice corta, no discutí más. Me fui caminando, buscando algún patrullero, y cuando encontré  uno, le conté lo que había pasado a un policía, y me mandó a la Primera, que me fijara la dirección del tipo y lo denunciara. Así que con la mierda en mano y mis perros, me fui a la policía.
Fácil, esperé media hora, así que pueden imaginarse el hedor de las caquitas de perros. Pero yo me quedé firme, con mis canes al lado, que se estaban impacientando y tenían calor.
Hice la declaración, dejando bien en claro lo de los insultos, y su amenaza. Resulta ser que, que el artículo 149 bis del código penal argentino, prohibe las amenazas. Y la oficial que me tomó la declaración me dijo que este accionar es de una persona que "no está en su sano juicio".

A la tarde volví por la zona que vive el tipo y me calcé el gorrito de Sherlock Holmes. Empecé a tocar timbres, aquí y allá, tratando de averiguar el nombre, sin éxito, claro. Igual, todos aportaron algo:
  • hace unos meses lo dejó la esposa y se fue con las hijas (la verdad aguantarse semejante personaje...)
  • es un tarado que amenaza con quemar el auto de toda persona que estacione frente a su casa (vale aclarar que no tiene cochera)
  • es terriblemente agresivo
  • trabaja en el casino, toda la noche
Y quién pudo ser la única pelotuda que pasó la única mañana que este demente estaba despierto? YO! claro! ¿quién más?

Hoy me pareció verlo, pero no estoy segura. Claro, podría identificarlo si no se hubiera escondido atrás de la puerta. CAGÓN!

4 comentarios:

Manco Cretino dijo...

Perdoná pero te juro que me cagaba de risa al leer el diálogo! Un CAGONAZO el tipo!!! Ni se la bancó en hablar como un adulto con un loca que pasea perros en la madrugada JAJAJA ¿Tendría miedo que le tiraras uno por la cabeza como la loca de los gatos en Los Simpsoms? jjajjaja No te calentés. FELIZ CUMPLE (atrasado)!!!!

Mente de Mar dijo...

un loquito suelto. Típico bravucón que dice lo que se le canta porque nadie le paró el carro. Un cobarde, realmente. Yo no soy partidaria de la violencia, pero es la clase de persona que necesita que le partan la cara para que entienda que no puede ir por la vida insultando gratuitamente. Algún día, si sigue así, se la van a pegar, y vas a ver que no vuelve a abrir la boca nunca más jajaja

Manco Cretino dijo...

Confesá!: las ganas que tenes vos de partirle la trucha con un fierro jajaja.

Mente de Mar dijo...

jajaja, no sé si para tanto. Pero que pensé en hacer la gran Violencia Rivas y tirarle las bolsitas en la cara, lo pensé. Y creo que algún día, que me saturen la paciencia, lo voy a terminar haciendo jaja