Al fin llegó el frío. Ya era hora, esos días húmedos y pegajosos me estaban saturando. Por más que sufro el frío, lo prefiero mil veces antes que el calor. Me gustan los días cortos, el calor de la estufa y el calefactor, los cafecitos tienen otro sabor, dormirme tapada hasta la cabeza, con la bolsita de agua caliente a los pies. Las noches de sillón tapada con manta y comiendo chocolate, mientras miro televisión. Las tardes de domingo, con películas, la estufa, matecitos, pepas de membrillo o facturas. Todo esto le da otro color a los días, los guantes, las bufandas, buscar el calorcito de la salida del calefactor cuando fumo en el patio.
El jueves me fue bastante bien en el parcial de Planificación y Desarrollo de Campaña. Ya veremos los resultados cuando me entreguen la nota el jueves. Es una materia cuatrimestral, así que es la única instancia de evaluación que tenemos antes del final. Y para esta materia no nos van a tomar un final teórico. Sino que tenemos que desarrollar una campaña institucional, exponerla y defenderla oralmente. La profesora decidió que hiciéramos una campaña para sindicatos, y nos tocó desarrollar la campaña para CTA. Así que el Lunes tuvimos una entrevista con uno de los responsables de CTA Entre Ríos y nos dio mucha información sobre el sindicato, sus logros, sus internas, sus objetivos, sus afiliados, su historia. Creo que el trabajo va a ser sumamente interesante.
Tengo novedades sobre Rotti y Rasta. El miércoles nos dieron los análisis con el resultado del hisopado de Rotti. Tiene un tumor venéreo, que se contagia por transmisión sexual. Por suerte lo agarramos a tiempo, y sólo va a necesitar un mes de tratamiento, cuatro sesiones de quimioterapia. Con las rifas juntamos bastante plata y la vamos a destinar para pagar su tratamiento, calculamos un precio de $120 por sesión. Después habrá que castrarlo para evitar un nuevo contagio y conseguir un hogar para los dos. Sé que sería mucho pedir, pero deseo con el alma que aparezca un adoptante que los quiera a los dos. Me rompería el corazón al medio tener que separarlos.
El sábado pasado fuimos a bañarlos y los paseamos. Están desesperados por irse. Me duele eso, pero espero que todo esto sea para bien de los dos. A veces, cuando entiendo que en nuestras manos está el destino de ellos, dudo mucho. Es una lucha entre lo que quiero hacer, lo que puedo hacer y lo que es mejor para ellos. Por suerte somos tres personas ayudándolos, yo sola jamás hubiera podido con todo esto.
A veces sufro mucho, porque por momentos el presente se vuelve tan incierto y se hace casi imposible tratar de aclarar la visión y creer en un feliz desenlace. Pero cuando ese desenlace llega, todo por lo que se pasa, las angustias, la incertidumbre, no saber si se está haciendo lo correcto y si vas a poder llegar hasta el final, todo todo todo vale la pena cuando aparece esa personas que les abre su corazón y les brinda un hogar.
Acá están, recién bañaditos. Me entristece mucho la condición del lugar donde están alojados, pero es mejor que la calle. Por suerte apareció una chica que se compró una casa con fondo grande y se muda la semana que viene. Nos ofreció tránsito gratuito, y todo lo que es alimento, medicación y baños corre por nuestra cuenta.Las cosas de a poco van mejorando. Quizás ellos también tengan su final feliz.

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