15 feb 2012

Violencia de género

Ya estoy terminando con el trabajo final para tecnología gráfica. Terminé de arreglar lo que faltaba, el reporte y me falta la tapa del mismo nomás. Después a estudiar...

La verdad que ha sido toda una experiencia hacer este trabajo porque, si bien es un tema que a diario podemos ver en las noticias, conocer con más profundidad lo que se cree que son sus causas, conocer el perfil del maltratador y las secuelas en las maltratadas es muy conmovedor. Así y todo, comprender la magnitud del problema es casi imposible. Francamente nunca estuve en una relación y es que para que exista se necesita de un perfil de mujer muy delineado, una mujer que crea merecer los daños, que se someta al maltrato.

 Yo más bien soy de las que mete miedo jajaja! Tengo un carácter muy fuerte. Jamás podría estar con alguien que quiera manejarme la vida. Una sola vez salí con un chico, hace muchos años, que era terriblemente machista. No hacía más de dos semanas que salíamos, y me lo encontré en un boliche. Estaba sentado en la barra y me miraba por el espejo. Vio que se acercó un ex novio a saludarme y cuando se fue, me puso contra la pared con su mano en el cuello y me preguntó qué hacía hablando con mi ex. Obviamente que rechacé esta conducta rotundamente y me fui,  y de más está decir que nunca más volvimos a salir. Jamás volví a mirarlo ni a saludarlo.

Creo que esa es la clave del asunto. Hay victimarios porque hay víctimas. Y el primero existe porque el segundo asume el rol de débil. Para construir tu fortaleza y tu hombría a costa de la debilidad de la persona que supuestamente amás tenés que ser un cobarde y una porquería. Ni «perdoname», ni «te juro que no lo vuelvo a hacer». Nada. No se lastima a quien se quiere. Punto.

Comparto una canción que habla del tema y me gusta mucho, especialmente la frase...

«Voy a volverme como el fuego, voy a quemar tu puño de acero y del morado de mis mejillas, saldrá el valor para cobrarme las heridas»






No hay comentarios: