Hace unos días, me quedé sin café tradicional. Tomo instantáneo, el clásico de Nestlé. Había un frasco de mokaccino que había probado alguna vez, sólo con agua. Lo preparé todo con leche que calenté y la agregué al café batido con un poco de leche y azúcar. Quedó una delicia, así que desde entonces, le agrego una cucharada de mokaccino a mi café tradicional, el toque que le da es exquisito.
Llegamos al viernes 30. Es el último día que trabajo en el negocio. Pensé que quizás estaría más contenta, pero no. Para ser más que franca, me asusta el tiempo adicional. Paso minutos pensando que destino darle, y como va a afectarme no estar a las corridas.
¿Por qué son tan difíciles los cambios? Lo desconocido asusta. Sólo me prendo a la certeza de que, cuando algo se va, algo más viene a ocupar ese lugar. Será mayor dedicación al estudio, más lectura, más escritura, quien sabe... espero contar con la sabiduría para el resultado sea productivo. A veces tener tiempo es contra producente; uno lo desperdicia.
Voy a extrañar las palomas.
3 comentarios:
cuanto más tiempo más desperdiciamos.. típico.
Beso grande, y feliz 2012!!!
La última frase es la historia de mis vacaciones. Lo desconocido asusta, es verdad, pero puede terminar siendo lo mejor. Felices fiestas, que empieces este año con todo.
P.D.: Hace un tiempo vengo proponiéndome aprender a preparar buenos cafés y nunca me pongo las pilas..
Hey! No cranees tanto, dejá que fluya. En cuanto a los cambios... empezá poniendo primera y fijate.
Visto y considerando, ojalá que el año 2012 nos encuentre... bah, con que nos encuentre, ya me conformo (solo pido que no sea cagando... je)
¡Salud... y buen provecho!
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