13 nov 2011

El hermano grande os vigila

Para el trabajo final de Planificación y Medios, tuve que leer un libro escrito por George Orwell. Originalmente se llamó "El último hombre de Europa" pero por cuestiones de comercialización, lo editores cambiaron su nombre a 1984, que no es más que la inversión de las dos últimos números del año en que el la novela fue escrita. De ahí surgió la idea para el Gran Hermano que hoy conocemos. Claro está que, el de la novela, no era para nada benevolente, y los miembros de su partido no se rascaban el higo como los niños televisados.

 No creí que fuera a entusiasmarme tanto con la historia. Pero, a medida que avanzaba la lectura, me iba encontrando con tantas coincidencias en cuanto a los medios en la actualidad, en cuanto como somos como sociedad y como opera la política y la propaganda a nivel mundial. Y cuando digo tantas, me refiero a MUCHAS. Fue casi espeluznante, bueno, casi, no;  fue espeluznante. Empecé a encontrarme con un gobierno totalitario, que buscaba el dominio del pensamiento y esto era llevado a cabo mediante todo tipo de abstinencia. Reducción de vocabulario con la intención de eliminar todo sinónimo para que las personas no pensaran en las palabras que querían emplear, las porciones de comida eran escasas y de muy poca calidad, y es que, ya lo decía Platón, el cuerpo es la cárcel del alma. Es decir que un cuerpo debilitado, no va a preocuparse por cuestiones profundas del pensamiento, porque está en continua necesidad y sin cubrir sus requerimientos básicos. Ante la desnutrición baja el rendimiento y la capacidad de concentración. Me encontré con gente secuestrada de noche y desaparecida del mapa sin dejar rastro alguno. También manipulación de información, con una impunidad descarada. La verdad se tergiversaba a conveniencia del buen Hermano Grande. Así que en cuestiones de segundos, diarios, revistas, libros, etc, eran reescritos con una nueva "verdad" y luego, las publicaciones anteriores, eran simplemente despachadas a un enorme horno donde todo se quemaba y se perdía para siempre.
Este partido gobernante, llamado Ingsoc, tenía tres lemas: la guerra es paz, la libertad es esclavitud y la ignorancia es fuerza. Con respecto a este último lema, tengo que decir que no hay nada más cierto. Sin ignorancia, el dominio de las masas sería imposible. Un pueblo sin educación, mal alimentado y desinteresado, es un pueblo vulnerable. Si todos fuéramos sabios y eruditos, no habría forma de ejercer el dominio. Por esto es que creo que este orden se mantiene, porque por más que los dirigentes del mundo digan que quieren terminar con todos estos males sociales, en realidad, operan en conveniencia de aquellos grandes líderes invisibles. Y es que creo que el Hermano Grande existe. Y no es uno solo.

La verdad es que el libro me interesó mucho, y está para recomendar a aquéllos que estén dispuestos a recibir un cachetazo de verdades en la cara. Es un fiel reflejo de la actualidad, aunque muchos piensen que el totalitarismo es cosa del pasado. El control sigue siendo ejercido, escondido tras motivos fabricados y sin despertar demasiadas sospechas, ya que para la sociedad está aceptado y justificado.

Paso a contar sobre el trabajo que tuve que hacer basándome en el libro. Tenía que elegir un producto o servicio de la novela y desarrollar el plan de medios, la estrategia comunicacional y, bueno, toda la parte gráfica que forme parte del plan comunicacional, crear el logo del producto y también diseño del packaging.

El producto que elegí, es el chocolate De La Victoria.

Se van a encontrar con una cara conocida, haciendo el papel del Hermano Grande. Y es que ante tanto asombro con los reflejos de la actualidad, quise saber en que se había basado el autor para escribir semejante "ficción". Resultó ser un fiel reflejo del comunismo ruso liderado por Iosif Stalin, quien fue base hasta para la creación del aspecto físico del Hermano Grande. Su adversario real, Trotsky, está en la piel del ficticio enemigo de HG en la novela, Goldstein. Así que usé la imagen de Stalin para darle cuerpo al hermano grande, y el estilo de toda la comunicación corresponde al constructivismo ruso.

Afiche para gigantografía en vía pública


Publicidad para diario:


Etiqueta envolvente del producto



Tapa del reporte





Para terminar, comparto el vídeo que edité, para hacer la publicidad del producto para telepantalla (así le llamaban al medio con que podían comunicarse y controlar que hacían todos los miembros del partido)






1 comentario:

Manco Cretino dijo...

Hey! Ya que digas que seguìs el blog es como un aplauso para este humilde... algo.
Ya te contarè, amiguita. Estoy en eso de volver..