Miraba como pasaban los canales sin enfocar la atención. Y, de pronto, ahí apareció: Disney Channel. Alicia trataba de escapar de los hermanos regordetes con rojos pantaloncitos, Tweedledum y Tweedledee.
Como explicar la sensación que me invadió. Mi infancia me pegó en la retina y mis cuerdas vocales parecieron tener memoria propia. Y, así, me encontré cantando la canción de la Morsa y el Carpintero.
Holgar, vagar! Esa es la ley! jajaja
1 comentario:
OSTRITAS, OSTRITAS Y NADIE RESPONDIO, jajajajajajajaajjaaja me acordé cuando me lo contaste en clase.
Me trajo muchos recuerdos los dibujos, jajaja la vi 700 veces a la peli esta pero me acuerdo muy poco :(
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