11 feb 2010

Blondo nos visitó


Se bajó del auto y reconoció la casa enseguida. Cuando tocaron el timbre, vi por debajo de la puerta sus patitas moviéndose. Al abrir, empezó a saltar de alegría.
Mi perro parecía un poco resentido por su ausencia, y al principio lo olfateó y medio que lo arrinconó. Pero después jugaron bastante
Está bien cuidado y la chica le habla como si fuera un hijo... jajaja otra loca como yo.
Gisela tiene mi edad, bueno, un año menos. No tiene hijos, ni pareja, ni novio. Cuando uno está solo, una mascota puede ocupar un lugar muy importante.
Lo que me deja un poco preocupada, es un bulto que le encontré en la nuca. Algo que no tenía cuando se fue de casa, hace dos semanas. Tenía toda la apariencia de un tumor. En unos días voy a llamarla para saber que le dijo el veterinario. Igualmente consulté con el vete de mi perro, y me dijo que por la edad de Blondo y la descripción del bulto, podría ser cancerígeno.
Voy a cruzar los dedos para que no sea nada importante. Sería muy putamente injusto que se enfermara de algo así, después de todos los cuidados que recibió.
Pensábamos que no iba a querer irse, que no sería fácil subirlo al auto. Pero apenas llegó el hermano de Gisela, Blondo escuchó el ruido del motor y se desesperó de alegría.
Cuando salimos, muy decidido se dirigió al auto y entró por su cuenta.

Bueno, me retiro... ya están por llegar los albañiles.... Polvillo, más y más polvillo. Que emoción.

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