Ahora, uno siempre toma los regalos como algo positivo, pero a veces, lo bueno puede convertirse en una maldición.
Después de luchar por años para mantenerme fuera del sistema, la comunidad robohumana se ha hecho de un nuevo miembro.
Señoras y señores, me han regalado un celular.
Sin ánimos de ofender, no estoy loca de alegría por la adquisición. Tengo poca estima por varios de los portadores de éste instrumento. Y no es que yo esté en contra de la tecnología. ¡Jamás! Pero sí que estoy en contra de la tecnología mal usada. Y sí, estoy hablando de ustedes. De todos y cada uno de los imbéciles que se cruzaron delante del auto mientras manejaba, obligándome a frenar de golpe porque no se dignaron a levantar la mirada del celular para mirar antes de cruzar. Ni hablar de los idiotas que se llevaron puesto a alguien porque mientras estacionaban marcha atrás, tenían la oreja pegada al móbil… ¿Por qué esto me suena tan familiar? Je…
Espero jamás caer en la tentación. Motorola, líbrame del mal.
No quiero pasarme al lado oscuro.
Espero jamás caer en la tentación. Motorola, líbrame del mal.
No quiero pasarme al lado oscuro.

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