No tengo ganas de escribir, pero acá estoy, escribiendo. Tengo cosas por decir, pero no se cuáles son.
Los días pasan, sigo cometiendo cigarricidio mientras pienso que quiero dejar de fumar. Pero tal vez no quiera, al menos eso explicaría porque gasté plata en unos chicles para dejar de fumar, chicles que están guardados en una cartera que dejé colgada en el perchero de mi pieza. Sólo usé medio. Irónicamente, funciona. Te quita las ganas de fumar. Entonces porqué no los estoy usando? No sé. Tal vez no quiera saberlo tampoco. Es que ya no es ni vicio, ya voy entendiendo que está tapando unos espacios, unos agujeros negros que me quedaron atravesados del pasado. Y si no los lleno... tengo miedo que me coman a mi, enterita y con voracidad.
Y sí, sólo sé que no sé nada - Gracias, Sócrates.
Quizás, tal vez... La vida sea días grises con algunos ratitos de sol.
1 comentario:
Sabés que me está pansando algo parecido?
La diferencia es que no fumo y mi abdomen está dibujando una sonrisa en mi ombligo. O es que se está estirando? (producto de la ingesta indiscriminada de comestibles basura).
Da lo mismo.
Algunos días grises, algunos muy coloridos. Te juro que en los grises suelo colorear con algún escritajo que más luego posteo, para desgracia de los visitantes curiosos.
Pero casi siempre encuentro "escondite" en la ficción: vidas ajenas e inventadas. Relajado.
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